Me gusta, está muy buena la metáfora, aunque si creo que los argumentos convencen, pero el ser humano no sigue a Dios por un convencimiento racional, de hecho la gente no se suele apartar de Dios por eso, la mayoría de gente por ejemplo que se va de la iglesia, no es por una duda filosofica, racional, de fé, o teologica, es porque alguien no le dió un buen testimonio, le falló en el momento más dificil, lo decepcionó o lo hirió, es decir no le dió señales que sostuvieran la fé que predicaban. Pero la metáfora de la profundidad es excelente, la gente que busca más profundidad debe buscar también una fé más profunda, una oración más madura, un conocimiento más agudo y detallado, no quedarse en la superficie de lo que se le da a todos, sino adentrarse en una espiritualidad más honda. Dios y la fé no son un misterio porque sean impenetrables, sino porque son inabarcables.
Estamos de acuerdo en el sentido que la razón humana no nos lleva a ningun lado, es el toque del Espíritu Santo que nos hace sensibles a la voz de Dios y nos motiva a dar testimonio de su obra en nuestra vida. Con respecto a la profundidad lo que puedo comentar es que como cristianos nos complacemos en la superficialidad de la vida comoda y fácil que nos arrasa. No nos atrevemos a hurgar en la profundidad de conocer los pensamientos de Dios, somos perezosos o tal vez negligentes. Por lo que en vez de ser arboles como los robles, que buscan en los cielos los sueños de Dios para su vida nos contentamos con ser arbustos rastreros con constantes pesadillas.
Me gusta, está muy buena la metáfora, aunque si creo que los argumentos convencen, pero el ser humano no sigue a Dios por un convencimiento racional, de hecho la gente no se suele apartar de Dios por eso, la mayoría de gente por ejemplo que se va de la iglesia, no es por una duda filosofica, racional, de fé, o teologica, es porque alguien no le dió un buen testimonio, le falló en el momento más dificil, lo decepcionó o lo hirió, es decir no le dió señales que sostuvieran la fé que predicaban.
ResponderEliminarPero la metáfora de la profundidad es excelente, la gente que busca más profundidad debe buscar también una fé más profunda, una oración más madura, un conocimiento más agudo y detallado, no quedarse en la superficie de lo que se le da a todos, sino adentrarse en una espiritualidad más honda.
Dios y la fé no son un misterio porque sean impenetrables, sino porque son inabarcables.
Estamos de acuerdo en el sentido que la razón humana no nos lleva a ningun lado, es el toque del Espíritu Santo que nos hace sensibles a la voz de Dios y nos motiva a dar testimonio de su obra en nuestra vida.
ResponderEliminarCon respecto a la profundidad lo que puedo comentar es que como cristianos nos complacemos en la superficialidad de la vida comoda y fácil que nos arrasa. No nos atrevemos a hurgar en la profundidad de conocer los pensamientos de Dios, somos perezosos o tal vez negligentes. Por lo que en vez de ser arboles como los robles, que buscan en los cielos los sueños de Dios para su vida nos contentamos con ser arbustos rastreros con constantes pesadillas.